martes, 20 de agosto de 2019

LA RATA DEL CPC

Melquiades Melo Peláez 

                          Clásico delincuente político 

Al enterarme que en el Comité de Participación Ciudadana del Sistema de Combate a la Corrupción existen ladrones de cuello blanco como Adán Córdoba Trujillo,no me sorprendí solo comprobé que en ese lugar que debería ser templo de la incorruptibilidad,hay sendas ratotas que se reparten el queso y el quesillo.
Pero siempre hay un pero en todo,¿quién lo mantiene en ese lugar?, solo verle la cara sin conocerlo sabemos que es un ladrón de siete suelas,un hampón del erario público,un judas,un barbaján,todo lo que usted quiera;pero no gente honesta.
Esa trompa que tiene según el análisis facial del delincuente político,arroja datos espeluznantes; el mitómano que nos ocupa tiene tendencia ha apropiarse de todo, así como lo lee;de todo,sin excepción: lo mismo roba cucharas en un restaurante que la cera en la parroquia.
¿Qué nos dice eso?,así es: en el CPC hay un ratero que roba por placer,por un deseo incontrolable de meterse al bolsillo todo lo que no es suyo.
Por la trompa los conoceréis dice la máxima bíblica. Por su trompa conocimos a Díaz Ordaz y por esa trompa de hoy conocemos a un sujeto que gana más que el gobernador y dos mil pesos menos que el Presidente de la República.
El análisis facial del delincuente político,también nos muestra a un sujeto con unos ojos de loco,un esquizofrénico que tiende a ser aparte de ratero un peligro social al dedicarse a todo menos a trabajar.
Por último veamos las manos de Adán que son las clásicas manos de una rata amisclera,siempre listas para agarrar lo que no es suyo,veloces y dinámicas para moverse al compás de las notas de la canción tuvimos un sirenito,a leguas se nota que es un vulgar y corriente;iguanas ranas que mis vecinas de enfrente. Salió en verso y sin esfuerzo y un Hot Cake para tu almuerzo.
Para terminar antes que se me olvide;Adán Córdoba Trujillo Presidente del CPC del Sistema de Combate a la Corrupción en Oaxaca,según el manual del ladrón de cuello blanco y del análisis facial del delincuente político,posee unos dientes de hiena,listos para comerse todo lo mal habido,enterrar esos caninos en donde se pueda,es tanta su hambre que se aprobó un salario por encima de Murat y dos mil pesos menos que López Obrador. Dígame entonces si este gandul no tiene hambre,claro que la tiene y por eso es hoy el asmerreir del CPC.
Rata de dos patas.